Lideresas y defensoras chocoanas ParticiPAZando como agentes humanitarias

Por: Juana María Lara De La Rosa

Mujeres de la organización de Cocomacia, del municipio de Quibdó en el Chocó en taller de gestión de riesgos sociales y ambientales.

Las mujeres de los municipios de Istmina y Quibdó, del departamento del Chocó se empoderan ejerciendo incidencia política en la gestión de riesgos sociales y ambientales de sus territorios desde el enfoque de género y diferencial para mejorar la respuesta institucional.

Desde febrero del 2020, dos grupos de mujeres de organizaciones afrocolombianas de Istmina y Quibdó pertenecientes a las organizaciones Comunichem y Cocomacia, se integraron al proceso de formación ParticiPazando, un proyecto liderado por la Corporación Centro de Apoyo Popular (CENTRAP), apoyado por ONU-Mujeres y la Agencia Suiza para el desarrollo y la cooperación (COSUDE). Proyecto que busca fortalecer el liderazgo de las mujeres lideresas y defensoras de derechos humanos en acciones de prevención, atención y protección en riesgos humanitarios para mejorar la respuesta institucional en los municipios.

El trabajo participativo y colaborativo en su primera fase, permitió que las lideresas tuvieran una importante participación en los espacios dispuestos para la formulación de los planes de desarrollo municipales, logrando presentar un pliego de propuestas que tenían como objetivo posicionar el enfoque de género y las demandas de las mujeres en temas de planificación económica y direccionamiento de recursos para la gestión de riesgos, por violencias basadas en género, así como para la gestión de riesgos ambientales y demás riesgos sociales a los que están expuestas directamente. Igualmente presentaron propuestas para el fortalecimiento de su participación.

Mujeres de la organización de Comunichem, del municipio de Istmina en el Chocó en taller de cartografía social.

“Este proceso ha sido un excelente trabajo realizado, ya se sancionó el plan de desarrollo y todo lo nuestro quedo allí, solo queda pedirles -a las mujeres- que sigamos cogidas de la mano para que se den esos sueños que ya se nos están haciendo realidad en nuestro municipio”. Tal como lo asegura Rosa, lideresa de las mujeres en Istmina, lo más importante de esta fase del proceso, es que les dio la posibilidad de ser reconocidas en los espacios institucionales, lo cual las ha fortalecido como equipo y como lideresas.

En la siguiente fase del proyecto que se ha dado paralelamente, las lideresas y defensoras se han empoderado de sus territorios a partir de desarrollar actividades para conocer e identificar los riesgos sociales y ambientales que se encuentran en él. Después de una intensiva capacitación participativa en temas de acción humanitaria, gestión de riesgos e incidencia, las mujeres pudieron identificar por medio de un ejercicio detallado de cartografía social, los riesgos que recaían con mayor frecuencia sobre ellas, sus familias y comunidades.

Este ejercicio llevó a las mujeres a analizar y entender las afectaciones que se dan de manera diferenciada entre hombres y mujeres en casos de desastres ambientales y sociales, y tal como lo asegura Ana de la organización de Cocomacia, “la estrategia de los mapas fue excelente porque es una manera dinámica de analizar toda la problemática que está ocurriendo en el departamento del Chocó. Aquí se reflejó la vivencia de unos pocos, pero esa estrategia es necesaria para desencuevar las problemáticas que están ocurriendo en todo el departamento”.

Ahora el gran objetivo es incidir a través de la  socialización de los resultados ante las instituciones gubernamentales, que tienen como deber ejecutar las políticas que gestión de riesgos para disminuir los desastres ambientales y sociales de los municipios, pero lo más importante es conseguir que en estos escenarios de planificación y ejecución se entienda la necesidad de incorporar el enfoque de género y que se conozcan, identifiquen y  entiendan que las afectaciones y necesidades deben ser atendidas de manera diferencial.