Mujeres lideresas en Quibdó e Istmina identifican sus riesgos ambientales y sociales

Por: Juana María Lara De La Rosa

Mujeres de la organización de Comunichem, del municipio de Istmina en el Chocó en taller de cartografía social.

La organización de Cocomacia y su oficina de género, junto con la organización de mujeres Comunichem, del municipio de Istmina en el Chocó, vienen trabajando desde febrero del presente año junto a Centrap, ONU-Mujeres y COSUDE, en entender la acción humanitaria y la gestión de riesgos con enfoque de género, un proceso que ha llevado a su fortalecimiento como lideresas y gestoras comunitarias.

Después de un proceso de seis meses las lideresas y defensoras participantes del proceso, hoy cuentan con un análisis más preciso sobre los riesgos ambientales y sociales que recaen sobre ellas de manera diferencial, un análisis que pone sobre la mesa la urgencia de atender las necesidades que se viven en los territorios con un enfoque de género amplio y explicito. Así mismos cuentan con herramientas para poder hacer incidencia ante las autoridades gubernamentales municipales y lograr que sus peticiones sean incluidas en los planes de desarrollo territorial.

Mujeres de la organización de Cocomacia, del municipio de Quibdó en el Chocó en taller de cartografía social.

De acuerdo a ejercicios realizados en el territorio de encuestas participativas y de cartografía social, se pudo identificar que los riesgos ambientales que afectan con más intensidad a las mujeres son las inundaciones y la contaminación de aguas. El primero de ellos se debe a qué muchas de ellas no saben nadar o nadan poco y sin habilidad, lo cual las hace aún más vulnerables en este tipo de desastres que suceden con gran frecuencia en sus lugares de residencia. Por su parte, la contaminación de aguas es otra situación que las afecta con gravedad, puesto que existe una interacción cotidiana con este recurso ya que es la única fuente que tienen para realizar sus tareas de lavado de ropas, utensilios de cocina, preparación de alimentos e higiene personal y familiar, por lo cual, llegan a padecer con mayor frecuencia enfermedades derivadas de esta problemática.

Por otro lado, se identificó que los riesgos sociales están asociados con el precario acceso a la salud y el mayor padecimiento de enfermedades que contraen las mujeres en comparación con los hombres, dado que ellas descuidan su salud por estar al cuidado de otros y otras, en sus familias y comunidad. Adicionalmente, las encuestas arrojaron como resultado que el segundo riesgo al cual se encuentran expuestas con mayor frecuencia es el de la drogadicción, una situación que viven los jóvenes, pero que las afecta directamente a ellas ya que muchas veces se trata de sus hijos o personas de sus entornos cercanos.

Por último, se pudo identificar que, en cuanto a los riesgos de violencias basadas en género, la violencia intrafamiliar es la que se presenta con mayor frecuencia, la cual está muy por encima de otro tipo, tales como la violencia económica, la emocional y psicológica, o la violencia física. Según manifiestan las mujeres, esto se debe a que permanecen mucho tiempo en casa y solas, sin acceso a tierras propias y en un contexto en el cual reciben amenazas relacionadas con el bienestar de los hijos.

Con estos resultados y el material de cartografía social realizado, se dispone de una información importante que se espera sea útil para su dialogo con las autoridades encargadas de gestionar y prevenir los desastres sociales y ambientales a nivel territorial, tengan insumos suficientes en el direccionamiento de sus acciones para solucionar las problemáticas que necesitan atención inmediata.

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