El proyecto financiado por EL BID, y desarrollado entre 2024 y 2025, en tres ciudades latinoamericanas: Bogotá, Río de Janeiro y Montevideo; tiene como propósito reconocer condiciones, capacidades y relaciones de actores sociales como factores protectores en la prevención y atención de las VBG. En la Localidad de Bosa, Bogotá D.C, se llevó a cabo la implementación de este proyecto, para la construcción de un modelo de comunidad cuidadora, impulsado por una red, como mecanismo de acción que contribuya a mejorar la calidad y efectividad de las respuestas a la violencia sexual y basada en género (VSBG), en la localidad 7ª de Bogotá. D. C. tomando en cuenta el contexto comunitario.

La red como producto en Bogotá
La red en la localidad de Bosa fue conformada por 32 organizaciones de jóvenes, de mujeres, de población LGBTQ+ e identidades disidentes, de movilidad en bici, de adultas mayores, ambientales, culturales, de acción comunal, que decidieron organizarse por nodos según las 5 Unidades de Planeación Zonal -UPZ, de la localidad, desde su autonomía y conocimiento del territorio (enfoque territorial) y coordinarse desde el grupo motor para propiciar el vínculo entre organizaciones, la articulación con acciones institucionales, la circulación de información y la coordinación de actividades.
Para ir configurando la comunidad cuidadora, actúan desde lo local a lo zonal y de lo zonal a lo local; de diferente manera trabajan desde los planes de acción de cada nodo, frente a violencias contra las mujeres y de género, con acciones de prevención, promoción, referencia de casos, incidencia y movilización
Las organizaciones con trayectoria en el territorio, participaron todas en la primera fase (2024) de mapeo, diagnóstico, capacitación, diseño del modelo de red y en la 2ª fase (2025) en el el pilotaje que supuso la puesta en práctica del modelo, para identificar resultados, lecciones aprendidas y buenas prácticas desde la perspectiva de los actores involucrados..
La red resultante, es un tipo de articulación entre organizaciones que comparten un trabajo comunitario que fortalece el tejido social en el territorio, y que avanza hacia una comprensión de la noción de cuidado frente a violencias contra la mujer y de género, más allá de la noción de cuidado y reconocimiento del trabajo de las mujeres cuidadoras que está instalado en el Sistema Distrital de cuidado y en otros servicios institucionales presentes en el territorio.
Si bien las organizaciones de mujeres han realizado acciones en defensa de los derechos de las mujeres, la red ha permitido el fortalecimiento y profundización del derecho a una vida libre de violencias, la comprensión de las violencias articuladas a la seguridad, al cuidado, y al derecho a la ciudad, politizando su accionar.
Comunidades cuidadores es un modelo participativo, que recoge y potencia saberes y capacidades de las organizaciones en el territorio, incorpora herramientas y reflexiones para actuar colectivamente con iniciativas propias y de la institucionalidad, en comunidades tradicionalmente no corresponsables en la prevención de violencias. La apropiación de conceptos y formas de actuar frente a VBG, les permite proyectar y realizar acciones, que contribuyan a actuar sobre la realidad de las violencias, para transformarla.
Las organizaciones en el territorio tradicionalmente, han actuado con fuerza en juntanza para fechas emblemáticas, y como reacción a situaciones de violaciones a derechos humanos; con la red van logrando actuar de manera másestratégica con la definición de planes de incidencia, y permear y abarcar el territorio desde nuevos espacios como resultado de la apropiación conceptual y operativa de la red. El trabajo en red impacta los liderazgos con mayor trayectoria y reconoce los nuevos liderazgos, en donde las y los jóvenes aportan narrativas nuevas, actúan propositivamente y retroalimentan los distintos niveles de comprensión sobre los derechos de las mujeres.
La red es reconocida por la institucionalidad, el proceso ha logrado que las instituciones vean en la red a un actor con el cual pueden articular y como un aliado para proyectar su accionar en el territorio en la prevención de violencias. Cada vez se van sumando nuevas entidades de gobierno.
La consolidación del modelo requiere:
- mantener en común la prevención de violencias como centro del proceso en red,
- que las apuestas de cada organización incorporen en su accionar el enfoque de la comunidad cuidadora, y la diversidad de actores que actúan en el territorio desde sus intereses particulares
La red como proceso:

Como condiciones de posibilidad para implementar el proceso, encontramos en el territorio:
- Capacidad organizativa instalada, y la existencia de programas y equipamiento institucional importante orientado a la prevención de violencias y al cuidado.
- La situación de violencia contra las mujeres exacerbada, especialmente los feminicidios; ésta situación fue identificada y argumentadas con los datos e información recogida en el diagnostico.
- La realización del mapeo para identificar actores diversos vinculados o no con la defensa de derechos y violencias contra las mujeres.
- El reconocimiento de otros tipos de violencias además de la violencia doméstica, como el acoso callejero, en el espacio público ( transporte, parques, movilidad), violencia política, violencia sexual.
- Una apuesta metodológica de educación popular y feminista, que reconoce los saberes y practicas de las participantes, construye colectivamente el conocimiento, con una intencionalidad de transformación de las relaciones de poder e imaginarios de la cultura patriarcal y de la posición y los roles de las mujeres, y también de su contribución histórica a la sociedad.
- Experiencia y capacidad pedagógica, social, política de Centrap en procesos territoriales y un compromiso político que ha hecho que el equipo aporte mucho tiempo adicional .
- El establecimiento de relaciones con la Secretaría de la Mujer, de manera respetuosa, de comunicación permanente y autónoma, que ha permitido establecer agendas de trabajo y condiciones para ejecutar la consultoría.
- El logro de acuerdos sobre el propósito de la comunidad cuidadora y el modelo de red, como mecanismos de intervención.
- El enlace de Centrap en el territorio ha sido fundamental en la comunicación con la red para definir la agenda, los espacios de trabajo, los recursos y la toma de decisiones sobre el proceso.
- La disposición de la junta directiva de Centrap para que el proceso continue a pesar de las dificultades de desembolso oportuno del presupuesto.
- La motivación de parte de las organizaciones con el propósito de la red que permite que en los planes de trabajo de cada organización se haga explicito este compromiso.
Obstáculos
Aun cuando la institucionalidad reconoce el proceso, se requiere que el proyecto de comunidad cuidadora ocupe un lugar determinante en sus procesos internos en el territorio para desarrollar su potencialidad y propiciar la sostenibilidad.
El tiempo de implementación del proceso es muy corto para generar resultados más consistentes.
El no contar con presupuestos locales que le den sostenibilidad y permanencia a la comunidad cuidadora.

Algunos resultados:
La Identificación del sentido, pertinencia, mecanismos de actuación y roles de la red. Las actividades realizadas han permitido definir el modelo de la comunidad cuidadora y sus mecanismos de actuación a través de la red, conformada por nodos y coordinada desde el grupo motor. La adopción del logo fue una actividad indicadora de metacognición clave para medir la apropiación del marco conceptual, del sentido y la pertinencia de la red, de la forma de operar de la red y de sus roles. Estas actividades implicaron la construcción de identidad y sentido de la comunidad cuidadora.
Definición de planes de acción de manera autónoma en cada nodo con actividades referidas a movilización e incidencia, e intervención de espacios públicos y está previsto realizar réplicas de la formación, e implementar nuevos mecanismos de articulación con la institucionalidad. En estas actividades se han vinculado nuevos actores como asociaciones de padres de familia, consejos de padres de las entidades educativas, barristas de los equipos de futbol de la capital, e iglesias.
Reconocimiento de la Comunidad cuidadora por parte de la comunidad local, e institucional.
Un propósito es que la red sea reconocida en su rol de comunidad cuidadora para la actuación frente a VBG, para movilizar e integrar nuevos actores y lograr articulaciones con la institucionalidad. Actividades como la presentación de la red ante el Consejo de seguridad Local, la alcaldía y la comunidad apuntan a este propósito.
Establecimiento de conexiones y diferenciaciones conceptuales y organizativas más generales para construir la comunidad cuidadora. Las actividades buscan que se trascienda el ámbito de actuación zonal, al ámbito local (toda la Localidad con su 5 UPZ ) y que se logren establecer diferenciaciones y conexiones entre misiones, ámbitos de actuación y roles de sociedad civil (organizaciones diversas) y Estado (instituciones con responsabilidades en VBG), dentro de un panorama más general que es la Comunidad cuidadora
Lecciones aprendidas:
Es necesario reforzar, la resolución de las tensiones internas entre los liderazgos, el reconocimiento de un escenario colectivo nuevo por parte de los espacios tradicionales de las mujeres; es decir , aceptar que los derechos de las mujeres no son patrimonio de las lideresas y sus organizaciones, sino que pueden ser defendidos por toda la comunidad cuya acción, implica a todas y todas.
Es necesario fortalecer la acción con los nodos, vinculando a más actores, profundizando enfoques, y haciendo réplicas de la capacitación. Las organizaciones de la localidad desarrollan procesos propios en las diferentes UPZ, como una potencialidad para las acciones que se proponga la comunidad cuidadora, en tanto su territorio lo conocen tanto en lo físico como en las dinámicas sociales particulares, aportando una mirada del cuidado y de la acción colectiva para prevenir las violencias contra las mujeres. También se ha evidenciado como los tipos y ámbitos de VBG se manifiestan diferencialmente desde las particularidades y dinámicas de la población diversa en la UPZ; por tanto, el plan de acción, deberá responder desde sus capacidades a cada dinámica.
Retomar los conceptos, enfoques y el carácter transformador del modelo, será una actividad permanente en el proyecto, con el grupo motor para alimentar las réplicas y el sentido de las acciones colectivas; así mismo fortalecer los liderazgos democráticos e inclusivos, desarrollar capacidades y acompañar sus planes de acción, estabiliza la influencia de la RED para llegar a una comunidad cuidadora para la prevención de las VBG
Fortalecimiento de vínculos y articulación con acciones institucionales
La Red se configura en los Nodos para fortalecer el vínculo y la acción entre organizaciones de la misma UPZ y con las de los otros nodos, dar presencia y producir impactos en el territorio mediante los planes de acción por nodo, que consolidan la articulación de estos planes con las acciones institucionales, siendo el prioritario, el Plan del Consejo Local de seguridad para las mujeres.
Es un avance y un reto que diferentes actores sociales avanzan en la compresión de las VBG (causas y ámbitos) y en la acción colectiva para prevenirla y atenderla. También es necesario para la red y la consolidación de comunidades cuidadoras en la prevención de las VBG, ampliar la participación en cada nodo de organizaciones de jóvenes, cultura y comunicación, LGBTIQ+, emprendimientos y comercio, ambientales, etnias, paz y víctimas, discapacidad (con enfoque interseccional).
